Actuaré como persona de honor y miembro respetable de la Cooperativa, cumpliendo con mis obligaciones contraídas y acatando siempre las reglas que rijan a la Cooperativa.

Nunca usaré en mi beneficio el cargo que ostento en la Cooperativa, y consideraré contrario al prestigio, el aceptar prestación o compensación de ninguna persona u organización que induzca a faltar a la ética en el desempeño de mis responsabilidades y obligaciones dentro de la misma.

Rehusaré el participar en labores que se consideren contrarias al beneficio de la Cooperativa.

Realizaré mis labores encomendadas en forma imparcial, sin conceder preferencias o privilegios indebidos a persona alguna.

Otorgaré el acceso a la información, sobre la situación financiera de la Cooperativa, sin más límite que el que impongan las leyes que nos rijan y los derechos de privacidad de los mismos asociados, establecidos por la ley.

Ocuparé y aplicaré con transparencia los recursos de la Cooperativa, cuidaré su manejo responsable y eliminaré todo derroche indebido.

Trabajaré con eficacia y calidad en la administración de la Cooperativa, contribuyendo a su mejora, modernización y crecimiento, teniendo como principios fundamentales la optimización de los recursos y la rendición de cuentas.

Será regla invariable de mis actos y decisiones el procurar igualdad para todos los asociados, sin distinción de sexo, raza, credo o preferencia política.

Respetaré, sin excepción alguna, la dignidad de la persona y de los derechos y libertades que le son inherentes, siempre con trato amable y tolerancia.

Tendré en cuenta que todo pronunciamiento o declaración sensacionalista sin el sustento correspondiente dañará a la Cooperativa.

Sostendré una conducta tal que mis acciones y palabras sean siempre honestas y dignas de credibilidad, y contribuyan a sostener una cultura de confianza y verdad.

Promoveré y apoyaré estos compromisos con mi ejemplo personal observando los principios morales que son base y sustento de toda organización exitosa.